Suplementación contra Dopaje.
Muy de tanto en tanto me encuentro con algún amigo, cliente o conocido que me transmite su preocupación (y desconocimiento) con respecto a la suplementación deportiva y sobre su atribuida peligrosidad. También me encuentro con un sentimiento de vergüenza al que se enfrentan algunos amigos y compañeros para admitir su consumo, especialmente cuando hablan con individuos que están alejados del deporte y de los hierros.
En ocasiones llegas a ver tal presión social que te encuentras a gente que critica o se burla de sus amigos por su consumo, a padres y madres prohibiendo su compra a sus hijos adolescentes, etc...
Es curioso que se cuestione más a un deportista por el consumo de unas simples proteínas (batidos, barritas, ...) que a los bebedores habituales de alcohol o a los fumadores.
A este nivel de hipocresía se le une la fama, en muchos casos real, de la utilización de sustancias dopantes en algunos deportes reconocidos y sobretodo en los llamados pseudo-deportes como el culturismo.
Por ello, voy a intentar aclarar la diferencia que existe entre suplementación deportiva (o suplementos dietéticos) y el dopaje.
Dopaje.
Según el Comité Olímpico Internacional (COI), dopaje es la administración o uso por parte de un atleta de cualquier sustancia ajena al organismo o cualquier sustancia fisiológica tomada en cantidad anormal o por una vía anormal con la sola intención de aumentar de un modo artificial y deshonesto el rendimiento de la persona en la competición.
La
agencia mundial anti dopaje elabora cada año una lista actualizada
en la que, de forma general, podemos encontrar:
- Sustancias prohibidas
- Métodos prohibidos
- Sustancias prohibidas en competición
- Sustancias prohibidas en ciertos deportes
Esta lista se actualiza anualmente, incluyendo y excluyendo
sustancias, en función de las pruebas y estudios más recientes,
algunas sustancias incluso, han abandonado y se han reincorporado a
la lista nuevamente en más de una ocasión, pero, ¿Cómo se
determina qué sustancias deben incluirse en esta lista? Básicamente
la WADA (World
Anti-Doping Agency) establece tres criterios de los que el cumplimiento de al
menos dos de ellos convierten a la sustancia en prohibida, a saber:
- Que mejore el rendimiento deportivo
- Que sea perjudicial para la salud
- Que atente contra el olimpismo
Aquí os dejo el enlace para que podáis conocer la lista actualizada a 2018:
https://www.wada-ama.org/es/node/8531
Ahora que sabemos un poco más sobre las sustancias dopantes, hablemos de suplementos.
Suplementación. Suplementos alimenticios.
Los suplementos no son más que ayudas, tanto si nuestro objetivo es la salud como si lo es el rendimiento físico y mental, que complementan a un programa de alimentación correcta, entrenamiento bien planificado y descanso adecuado. Son, por tanto, un conjunto de nutrientes, un aporte extra de los mismos para completar los que obtenemos a través de la alimentación.
La primera pregunta que se nos plantea: ¿Son siempre necesarios los suplementos?
La respuesta es sencilla: No.
La suplementación está orientada a personas que, por diversos motivos, pueden tener una carencia de determinados nutrientes en momentos puntuales. Esto no implica necesariamente que el individuo tenga ningún problema de salud.
Por ejemplo, una persona que habitualmente no tiene una actividad muy intensa y que decide hacer una caminata de largo recorrido. Además de tener en cuenta algunos factores relativos a la preparación, sin duda necesitará más energía que un día normal. Esa energía la obtendríamos, en principio, de una fuente de hidratos de carbono mediante la alimentación habitual. Pero podemos aportar esa energía de un modo más rápido y específico mediante algún suplemento energético con una absorción rápida que facilite la disponibilidad energética justo cuando más la necesite.
Otro ejemplo podría ser una persona anciana que, debido a diversos factores, no se alimenta lo suficiente. En estos casos se les suele dar un suplemento alimenticio que le aportará los nutrientes que de por si no obtiene de su alimentación habitual.
Y qué decir tiene en el caso de un atleta o deportista. Durante diversos periodos del año necesita de unos aportes extras, bien energéticos, bien proteicos, junto con un conjunto de vitaminas y minerales que le ayuden a soportar su carga de trabajo extra y le ayude a mejorar su rendimiento.
La segunda pregunta que nos debemos plantear: ¿Son siempre recomendables?
La respuesta es sencilla: Sí
Las personas que hacen seguimientos diarios para tener referencia de los macronutrientes y micronutrientes que ingieren, saben mejor que nadie, que alcanzar los valores marcados es complicado sin la utilización de ayudas ergogénicas y en la gran mayoría de casos, bastante más caro.
Debemos situar, entonces, el uso de suplementos en un nivel posterior al de la alimentación diaria complementando o corrigiendo las deficiencias que no hayamos podido solventar con la misma.
Por lo tanto, no se trata en ningún caso de utilizar la suplementación como un sustitutivo de la alimentación de un individuo. Se trata de un complemento, de una ayuda. Insisto, de aportar aquello que no se es capaz de obtener directamente por la alimentación.
Al mismo tiempo, debemos plantearnos también que la comercialización de alimentos en masa, en el mundo en que vivimos, está acabando con gran parte de sus nutrientes y propiedades. Eso hace que la mayoría de los valores nutricionales que encontramos en las tablas de composición de alimentos no se correspondan (suficientemente) con los valores reales de los alimentos que nos llevamos a la boca. La única salvedad la encontraríamos en la elección de productos ecológicos. Pero seamos realistas y admitamos que la solución de comer ecológico no está al alcance de la mayoría de la población.
O, por ejemplo, aquellas personas que eligen seguir una dieta vegetariana en la que la obtención de ciertos nutrientes se hace aún más complicada.
En todas estas situaciones planteadas es donde los suplementos nos aportan ese extra que necesitamos para afrontar nuestra actividad diaria de la mejor forma posible.
Peligrosidad de los suplementos.
Si tenemos en consideración que los suplementos no son más que los mismos nutrientes que obtenemos a través de la alimentación, la peligrosidad o el daño que puede ocasionar el consumo excesivo de un suplemento no dista del que se produce con un consumo desmedido de alimentos con propiedades similares. Pero, incluso en este caso, este exceso debería ser extremadamente alto por lo que, de manera general, este exceso sólo hará que tu orina sea más cara sin producir mayor beneficio que tomando cantidades adecuadas.
Resumiendo, la suplementación dietética es sólo un eslabón más en el complicado, pero a la vez sencillo, arte de vivir saludablemente.
Y, para terminar, no os dejéis influenciar por opiniones poco expertas e informaros bien antes de tomar cualquier suplementación sin ningún tipo de criterio. Para ello se debe hacer una correcta valoración de las necesidades que tiene cada individuo y, por supuesto, elegir marcas de calidad.
Dos consejos:
- No dudéis en dejaros asesorar por un buen nutricionista deportivo.
- Personalmente he podido ver muy de cerca los efectos perjudiciales que provoca el consumo de sustancias prohibidas (dopaje). Sinceramente, descartadlo. El deporte es salud, no se realiza con el objetivo de perjudicarnos .