Desde este blog trataremos de introducirnos en el mundo de la nutrición. Desde el punto de vista de seres vivos podemos decir que "somos lo que comemos". Por lo tanto, y siguiendo esta premisa, será muy importante conocer qué, cómo, cuánto y cuándo debemos consumir los alimentos que forman parte de nuestra alimentación.
Con el fin de no dar al blog una apariencia de un libro de consulta al uso, trataremos de ir intercalando los diversos artículos sin un orden estructurado. Sin embargo, al final dispondremos de un perfecto manual de consulta al que podamos recurrir como fuente de información.
Comenzamos...
La alimentación y la nutrición son dos conceptos bastante relacionados entre si, pero al mismo tiempo muy diferentes.
Alimentación.
Podemos decir que la alimentación es la necesidad que tiene el hombre de consumir alimentos para su supervivencia. Y podemos definir alimento como toda aquella sustancia o producto de cualquier naturaleza (natural o transformado, líquido o sólido, desde los más simples hasta los que se presentan en los menús más elaborados), que se utiliza para la normal nutrición del individuo, como elemento de gusto o placer o como producto dietético en casos especiales de alimentación humana.
Lo que conocemos como alimentación es el proceso de elección, preparación e ingesta de los alimentos. Al ser un proceso voluntario y consciente, la calidad del mismo dependerá de factores educacionales, económicos y socioculturales.
Los alimentos son almacenes dinámicos de nutrientes que una vez ingeridos nos aportan:
• Materiales a partir de los cuales el organismo puede producir movimiento, calor o cualquier otra forma de energía.
• Materiales para el crecimiento, la reparación de los tejidos y la reproducción.
Además, los alimentos tienen también un importante papel al proporcionar placer y palatabilidad a la dieta.
1. Tipos de alimentos
Podemos dividir los alimentos en dos grupos:
• Simples: aquellos que están constituidos por un solo tipo de nutriente, por ejemplo, la
sal o el aceite de oliva.
• Compuestos: aquellos que están constituidos por varios tipos de nutrientes. Aquí encontramos a la inmensa mayoría de los alimentos.
2. Clasificación de los alimentos
Los alimentos se clasifican en base a la denominada "Rueda de los Alimentos" que, generalmente, todos estudiamos en su día en el colegio. Distinguimos los siguientes grupos:
• Leche y derivados. Son alimentos en los que predominan las proteínas. Se consideran
alimentos reparadores puesto que proporcionan los elementos necesarios para el crecimiento y renovación del organismo.
• Carnes, pescados y huevos. Al igual que en los anteriores predominan las proteínas.
• Legumbres, frutos secos y patatas. Son alimentos que proporcionan energía, además
de elementos básicos para el crecimiento del organismo, así como aquellos necesarios
para regular ciertas reacciones químicas que se producen en las células. Predominan los
glúcidos pero también presentan cierta cantidad de proteínas, vitaminas y minerales.
• Hortalizas. Al predominar en ellos las vitaminas y minerales se trata de alimentos con una función reguladora de reacciones químicas.
• Frutas. Poseen las mismas características que las hortalizas, además de un cierto efecto
energético, por su contenido en carbohidratos.
• Cereales y pan. Se trata de alimentos energéticos donde predominan los glúcidos.
• Mantecas y aceites. Al igual que los cereales se trata de alimentos energéticos. La diferencia radica en que en este grupo predominan los lípidos.
Nutriente.
Los nutrientes son sustancias químicas, contenidas en los alimentos, que el organismo necesita para realizar sus funciones vitales. Para extraer estos nutrientes de los alimentos se lleva a cabo el proceso denominado "Nutrición", que podemos definir como: «El conjunto de procesos fisiológicos mediante los cuales el organismo se aprovecha
de las sustancias contenidas en los alimentos, para incorporarlas a sus propios
órganos y tejidos».
Podemos decir, pues, que la nutrición es un conjunto de procesos, todos ellos involuntarios, que comienzan por la digestión y siguen con la absorción y el transporte
de esos nutrientes hasta los tejidos para su posterior aprovechamiento.
1. Funciones de los nutrientes
Podemos resumir las funciones de los nutrientes en cuatro grandes grupos:
• Energéticas. El organismo necesita energía para su funcionamiento interno, esto es, para que sigan ocurriendo todos los procesos fisiológicos, desde las reacciones químicas
hasta el movimiento del aparato digestivo o el mantenimiento del pulso cardíaco. Pero necesita también energía para el mantenimiento de la temperatura corporal y para el propio movimiento o trabajo físico.
• Formación de otros compuestos. Algunos nutrientes se transforman en otras sustancias
también necesarias para el funcionamiento orgánico, como por ejemplo, los ácidos biliares que sirven para ayudar a digerir las grasas.
• Estructurales. También llamadas plásticas, por su capacidad para formar tejidos, como algunos minerales que forman parte del tejido óseo o como las proteínas que forman los
músculos.
• Almacenamiento. El organismo almacena algunos nutrientes sin modificarlos y otros, sufriendo una transformación química. Los ejemplos más conocidos los constituyen las grasas y el glucógeno.
2. Tipos de nutrientes
Los nutrientes se pueden organizar desde el punto de vista químico y desde el punto de vista energético.
Desde el punto de vista químico podemos distinguir cinco grupos de nutrientes:
• Glúcidos o hidratos de carbono.
• Proteínas o prótidos.
• Lípidos o grasas.
• Minerales.
• Vitaminas.
A su vez, podemos dividir este grupo en:
• Macronutrientes: engloba a los glúcidos, proteínas y lípidos. También se denominan
principios inmediatos.
• Micronutrientes: son sustancias imprescindibles para la vida, aunque sus necesidades se midan a veces en cantidades muy pequeñas (milésimas o millonésimas de gramo). A este grupo pertenecen los minerales y las vitaminas. Y dentro de los minerales existe un grupo que se requiere en cantidades inferiores al resto y que es el de los oligoelementos (como son el hierro y zinc), pero hoy en día, para clasificar a los minerales, se prefiere hablar de elementos mayoritarios (calcio, fósforo, magnesio, cloro, sodio y potasio), elementos traza (hierro, flúor, zinc, cobre, selenio, yodo y manganeso), y elementos ultratraza (molibdeno, vanadio, níquel, cromo, cobalto, silicio, estaño, boro, antimonio, arsénico, bromo, litio).
La clasificación de los nutrientes desde el punto de vista energético es la siguiente:
• Energéticos: son los que el organismo puede transformar en energía, aunque además
también puedan tener otras funciones. A este grupo pertenecen los hidratos de carbono,
las grasas y, en menor grado, las proteínas. Siempre serán utilizados en primer lugar
para la obtención de energía los hidratos de carbono y las grasas.
• No energéticos: minerales y vitaminas. Nunca se pueden transformar en energía, aunque
la presencia de alguno de ellos (vitamina B1, magnesio, etc.) sea necesaria para la transformación en energía de los nutrientes energéticos.
Y sí, no nos hemos olvidado del agua. A pesar de no ser considerada con nutriente es imprescindible para el mantenimiento de la vida.
También podemos clasificar a cada uno de los nutrientes, como esenciales o no esenciales, dependiendo de si el organismo es capaz de sintetizarlos a partir de otras sustancias o necesita de su ingestión diaria.
Para no entrar en clasificaciones complejas, podemos decir que todos los minerales y todas las vitaminas (a excepción de la D3, K y Niacina) son nutrientes esenciales, por lo tanto debemos ingerirlos mediante la alimentación o mediante la suplementación diaria.
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