jueves, 2 de agosto de 2018

El agua y las bebidas en el deporte

El agua y las bebidas en el deporte


El agua es algo tan simple, pero al mismo tiempo tan importante. La fatiga, los dolores de cabeza, la pérdida de concentración y los mareos pueden ser el resultado de no beber suficiente. Lo que bebes y cuándo lo haces puede ser decisivo para tu rendimiento.




Aunque no se puede considerar el agua como un nutriente es, sin embargo, el más crítico de los elementos que componen tu dieta. De hecho, tan sólo se puede vivir entre 3 y 4 días sin agua. El cuerpo humano está compuesto en su mayor parte por agua: entre el 65 y el 70% del peso magro consiste en agua.

El agua interviene en casi todas las funciones del organismo:
  • Transporta los nutrientes a través del cuerpo
  • Da forma a las células
  • Es esencial para mantener la temperatura corporal
  • Lubrica las articulaciones
  • Hace posible la digestión de los alimentos
  • Elimina los desechos del organismo por la orina y las hece

Cuando hay falta de agua el organismo te manda señales de alarma como:
  • Mareos
  • Fatiga
  • Piel enrojecida
  • Dolor de cabeza
  • Impaciencia
  • Pérdida de apetito
  • Sed
  • Debilidad

Si no se restablecen las reservas de agua la cosa se va volviendo más seria, y con un avanzado estado de deshidratación se produce:
  • Vista borrosa
  • Sordera
  • Problemas al tragar
  • Piel seca y caliente
  • Falta de saliva
  • Pulso rápido
  • Falta de aliento
  • Problemas motrices, etc.

El agua se distribuye de forma irregular en el organismo. Cuanto más grasa corporal tenemos, menos agua tenemos de reserva; esto son malas noticias para las mujeres ya que tienen un mayor porcentaje de grasa por naturaleza.
La sangre es casi toda agua, por ello la deshidratación se manifiesta rápidamente como un volumen sanguíneo menor y problemas circulatorios; mientras tanto los huesos no sufren tanto. El cerebro consiste en un 75% de agua, lo cual explica la falta de coordinación, mareos, etc.

El agua se pierde continuamente del organismo; en condiciones normales una persona adulta elimina 2600ml de agua al día, de los cuales unos 500ml lo son en forma de sudor y unos 400ml en forma de vapor de agua por la expiración, unos 1500ml en forma de orina y unos 200ml por el tracto gastro-intestinal.
Ahora imaginemos una persona que haga deporte activamente y en unas condiciones calurosas y húmedas: estas cifras aumentan considerablemente y el mantenimiento del equilibrio hídrico se hace más difícil.

Si un atleta pierde agua ocurre lo siguiente:
  • Más del 2% de su peso: el rendimiento decrece
  • Más del 3% de su peso: la capacidad de contracción muscular disminuye entre un 20% y un 30%, con lo cual el ritmo decrece…
  • A partir del 8% puede ocurrir el golpe de calor, calambres, etc., y finalmente la muerte si no es tratado inmediatamente.

Además de las condiciones climáticas y el ejercicio, tus necesidades hídricas se incrementan por otras causas como la diarrea y la fiebre, quemaduras del sol y dietas de adelgazamiento (aumenta el trabajo de los riñones). No hay escapatoria: se pierde agua por todos los lados.

La pregunta es: ¿cómo reponer las pérdidas? En condiciones normales la sed es un indicador de la pérdida de agua pero, cuando se pierde agua tan rápidamente como durante el ejercicio, no es un indicador de fiar; hay que beber más allá de nuestra sensación de sed. Un buen indicador es el color de tu orina: si es de color amarillo oscuro necesitas beber más, no pares hasta que sea de color pálido.
Ya que la deshidratación no sólo pone en peligro tu rendimiento, sino también tu vida, hay algunos puntos a tener en cuenta:
  • Beber antes de comenzar el ejercicio; no empezar un entrenamiento o competición con deuda de agua. Antes de una competición larga, beber mucho las 24 a 36 horas previas
  • Beber frecuentemente durante el ejercicio
  • Los líquidos fríos abandonan el estómago más rápidamente
  • Beber agua si tu sesión dura menos de 60 minutos, pero a partir de aquí beber bebidas isotónicas
  • Después del ejercicio beber más allá de nuestra sed
  • Entrenar para beber durante el ejercicio
  • Beber más si tienes que viajar a una carrera ya que el avión y el coche deshidratan
  • Intentar tener unos días de adaptación si se va a competir en un clima cálido y húmedo
  • Evitar bebidas concentradas durante el ejercicio; se corre el riesgo de deshidratarse más si se toman bebidas gaseosas o zumos que contengan más de un 10% de carbohidratos ya que la absorción se retrasa
  • Evitar las bebidas ricas en fructosa porque pueden causar problemas digestivos.

Siguiendo estos simples consejos tu rendimiento mejorará sin duda y al mismo tiempo te preservarás de situaciones desagradables.

Pero aún hay más. En un próximo artículo hablaremos de las bebidas isotónicas.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Cafeína

CAFEÍNA


Como consumidor habitual de café y teniendo en cuenta de que existe un hábito de consumo muy desarrollado en occidente, me ha parecido interesante el comenzar por hablar de la cafeína.

Durante algún tiempo la cafeína fue considerada una sustancia dopante. Sin embargo, a medida que se fue avanzando en su estudio pronto se saco de la lista de sustancias dopantes de la WADA (Agencia Anti-Dopaje Mundial).


La cafeína es una sustancia que se encuentra en ciertas plantas (origen vegetal). También se puede producir de manera artificial (sintéticamente) y agregarse a productos alimenticios. Es un estimulante del sistema nervioso central y un diurético.
La cafeína se absorbe y pasa rápidamente hacia el cerebro. No se acumula en el torrente sanguíneo ni se almacena en el organismo. Sale del cuerpo en la orina muchas horas después de haberse ingerido.
No existe ninguna necesidad nutricional para la cafeína, por lo que se puede evitar en la alimentación.
La cafeína puede emplearse para el alivio a corto plazo de la fatiga o de la somnolencia.

Fuentes alimenticias
La cafeína se consume ampliamente. Se encuentra en forma natural en las hojas, semillas y frutos de más de 60 plantas, por ejemplo:
  • Hojas de té
  • Nueces de cola
  • Café
  • Granos de cacao
Por derivación, también se encuentra en alimentos procesados de estos, como:
  • Café: 100mg por taza
  • Té: 14/60mg por taza
  • Chocolate: 100mg por 100gr
  • La mayoría de los refrescos de cola: 15mg por 100gr
  • Bebidas “energizantes”, refrigerios, dulces, goma de mascar: 40/100mg por porción
La cafeína, a menudo, se agrega a medicamentos que no necesitan prescripción médica, como los analgésicos, pastillas para adelgazar de venta libre y medicamentos para el resfriado. La cafeína no tiene sabor y puede separarse con cierta facilidad de un alimento por medio de un proceso químico llamado descafeinización.

Efectos secundarios
La cafeína puede llevar a:
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Dificultad para dormir
  • Náuseas
  • Inquietud
  • Temblores
  • Micción más frecuentes
  • Vómitos
Dejar la cafeína de forma abrupta puede causar síntomas de abstinencia tales como:
  • Somnolencia
  • Dolores de cabeza
  • Irritabilidad
  • Náuseas
  • Vómitos
Ha habido muchas investigaciones sobre los efectos de la cafeína en la salud:
  • Grandes cantidades de cafeína pueden detener la absorción del calcio y provocar osteoporosis
  • La cafeína puede provocar protuberancias y dolor en las mamas (enfermedad fibroquística de las mamas)
Recomendaciones
El Consejo de la Asociación Médica Estadounidense sobre Asuntos Científicos (American Medical Association Council on Scientific Affairs) establece que beber café o té con moderación no es dañino para la salud (probablemente), siempre y cuando se mantengan otros buenos hábitos saludables. Se puede considerar una cantidad moderada de consumo a 400mg de cafeína equivalentes a:
  • 4 tazas de café americano o exprés
  • 4 porciones (de 100gr) de chocolate de alta pureza
Sería conveniente evitar la cafeína si:
  • Se es propenso al estrés, la ansiedad o los problemas con el sueño
  • Es mujer y tiene protuberancias y dolor en las mamas
  • Tiene reflujo de ácido o úlceras gástricas
  • Presenta hipertensión arterial
  • Tiene irregularidades en el ritmo cardíaco o ritmo rápido
  • Tiene dolores de cabeza crónicos
No es recomendable el consumo en niños ni en mujeres embarazadas. En este último caso, cantidades superiores a 300mg/día aumentan el riesgo de aborto espontáneo; sin embargo se puede considerar bueno el tomar 1/2 cafés.
Muchos fármacos interactúan con la cafeína, por lo que tendrá que tenerse en cuenta posibles interacciones con los medicamentos.
En caso de intentar disminuir el consumo de cafeína, se recomienda reducir el consumo lentamente para prevenir los síntomas de abstinencia.

Últimos hallazgos
Sorprendentemente, en la reunión anual de 2016 del Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM) se postuló que la cafeína parece que funciona para muchas personas, pero es contraproducente para otros, y la diferencia depende de una variante genética que determina la rapidez con que se metaboliza.
La dietista deportiva Nanci Guest, candidata a doctorado por la Universidad de Toronto, apoyó esta afirmación tras haber realizado una investigación entre 100 ciclistas que completaron una serie de 10km tras haber tomado 2 ó 4 mg de cafeína por kilogramo de peso corporal. Éstos, se compararon con un grupo placebo que no tomó cafeína y realizó el mismo entrenamiento.
El gen de interés en el estudio fue el llamado CYP1A2 que, entre otras cosas, afecta a la rapidez en metabolizar la cafeína. Este gen tiene 3 genotipos o variantes:
  1. GG: Metabolizador rápido
  2. GA: Metabolizador intermedio
  3. AA: Metabolizador lento
En el estudio, 49 de los deportistas tenían la variante GG del gen; 8 tenían la variante AA, y los otros 43 tenían la variante GA.
Según los resultados de los análisis, en general, los deportistas que tomaron la dosis más alta concluyeron la prueba en un tiempo un 3,5% más rápido en comparación con el placebo. Se trata de una mejora no del todo estadísticamente significativa. Pero los resultados interesantes se produjeron, precisamente, al analizar los resultados por el genotipo en comparación con el grupo de placebo:
  • Los metabolizadores rápidos (GG) fueron 1’ 12” más rápidos, de media
  • Los metabolizadores intermedios (GA) fueron 30’ más rápidos (no es un cambio estadísticamente significativo), de media, y
  • Los metabolizadores lentos (AA) fueron …. 2’ 30” MÁS LENTOS, de media
Estos datos fueron presentados como parte de la conferencia, por lo que no tienen un estudio a enlazar todavía (agosto 2016). Así las cosas, parece oportuno tomar medidas de precaución al sacar conclusiones, pero el director de la tesis de Nanci Guest, Ahmed El-Sohemy, también presentó una ponencia en la conferencia que cubre algunos de los antecedentes en la investigación de cómo las variantes genéticas pueden afectar la manera en que respondemos a los diferentes alimentos y nutrientes.
El-Sohemy presentó algunos datos interesantes sobre el gen CYP1A2, algunos de ellos con una década de antigüedad y bien revisados. Entre ellos sacó a la luz el debate de si beber mucho café aumenta o disminuye el riesgo de un ataque al corazón. En general, la investigación sugiere que hay poco de qué preocuparse, pero emerge una perspectiva diferente si se analizan los resultados por el genotipo. En esencia, parece ser que en los metabolizadores rápidos (GG), unas cuantas tazas de café al día reduce el riesgo de ataque al corazón. La teoría de trabajo es que algunos de los ingredientes beneficiosos del café, como los polifenoles, baje sus riesgos. En metabolizadores lentos, por otro lado, la cafeína tarda más en ser “aclarada” por el organismo después de que haya hecho su trabajo en el cerebro, y esto parece suponer un aumento del riesgo de ataque al corazón si se están bebiendo más de dos tazas al día.
Conclusiones. Esto nos lleva a que, aunque sólo 8 de las 100 personas en el estudio de los ciclistas estaban en el grupo que tenía una desaceleración importante (AA), sí existen. Por tanto, si habéis experimentado con cafeína antes de realizar deporte o de hacer un examen, tendréis una idea de si os ayuda o, por el contrario, os aletarga. Si es así, posiblemente el genotipo lento de CYP1A2 sea una causa potencial de dicho efecto.

Fuentes y Bibliografía.
  1. Chin, JM (2008). Caffeine content of brewed teas.
  2. Gagne, L; Maizes V (2012). Osteoporosis.
  3. Hutchinson, A (2016). Caffeine speeds some, slows others.
  4. El-Sohemy, A (2016). Cardiovascular effecs of Caffeine: Role of Individual Genetic Variation. Canada Research Chair in Nutrigenomics. Department of Nutritional Sciences University of Toronto.
  5. Palatini, P, Celotto, G, Ragazzo. F, Dorigatti, F, Saladini, F, Papparella, I & Santonastaso, M (2009). CYP1A2 genotype modifies the association between coffee intake and the risk of hypertension.